Claves para tratar el sarro en mascotas

El tártaro dental o sarro se origina en la placa bacteriana que la saliva y los residuos orgánicos forman en la cavidad oral de perros, felinos y otras mascotas. Comprar spray que evita placa y sarro en gatos puede ser un gran remedio, al igual que los juguetes dentales, el pienso seco o las limpiezas periódicas en el veterinario.

En concreto, los pulverizadores antisarro mantienen a raya la placa bacteriana y el mal aliento. Su eficacia depende de que la mascota siga una rutina de higiene dental adecuada, esto es, con dos o tres cepillados semanales con una pasta dentífrica específica. Si el animal no está habituado a esta limpieza, deberá acudirse al servicio de odontología del veterinario de confianza.

Estas limpiezas profesionales garantizan una eliminación completa del sarro, con métodos no invasivos o el uso ocasional de anestesia inhalatoria, que atenuará cualquier molestia física durante el proceso. Como parte de estas revisiones orales, el odontólogo veterinario comprobará el estado de las piezas dentales y podrá intervenir en problemas como las encías inflamadas o enfermedad periodontal.

Por su parte, los juguetes dentales o masticables mantendrán entretenido al gato o perro en cuestión, al tiempo que ejercitan sus mandíbulas y disminuyen el nivel de sarro. Son efectivos los huesos de goma o nailon, los juguetes con relleno de snacks y las pelotas diseñadas para incentivar el cuidado dental.

La hidratación desempeña también un rol fundamental en el tratamiento del sarro. Renovar diariamente el agua del bebedero de la mascota impide que las bacterias y microorganismos se acumulen en su boca y fomenten la formación de placa.

Respecto a la alimentación, la comida húmeda tiende a favorecer el desarrollo del sarro mientras que la seca contribuye a su eliminación. Los piensos secos, sobre todo los indicados para el cuidado dental, limpian los dientes durante la masticación. Además, ciertos suplementos pueden combatir las bacterias responsables del sarro.