Lavacolla, un punto de partida para las escapadas turísticas por Santiago
A diez kilómetros de Santiago de Compostela, Lavacolla es una localidad famosa por su conexión con el Camino Francés y la cercanía del aeropuerto que lleva su nombre, denominado oficialmente como Santiago-Rosalía de Castro. Una parte del turismo que recibe la capital gallega accede por este aeropuerto y utiliza asimismo el parking Lavacolla SCQ. Pero existen otras razones por las que esta población sirve de punto de partida turístico.
Por un lado, tanto Lavacolla como su aeropuerto son una garantía para los conductores en busca de aparcamiento. Santiago y otras grandes ciudades sufre un grave déficit de parkings que se agudiza en temporada alta. Los parkings express y de larga estancia garantizan una plaza libre a los viajeros que se desplazan en coche propio o en autocaravana.
Además, Lavacolla presume de ser una de las últimas paradas del Camino de Santiago Francés, que parte de Saint Jean de Pied de Port y hace parada en esta localidad antes de venerar las reliquias del apóstol. Para algunos historiadores, el origen del topónimo «lavacolla» se relaciona con la tradición de asearse en las aguas del arroyo cercano antes de presentarse ante el sepulcro de Santiago el Mayor.
Aunque parezca distante, Lavacolla está bien comunicada con la capital de Galicia. Las líneas de autobús y los servicios de taxi y de alquiler de coche permiten acceder al centro de Santiago en cuestión de minutos. Para los turistas, sería impensable abandonar el territorio sin explorar la Catedral, la Iglesia de San Martiño Pinario, la Plaza de Cervantes o el Museo do Pobo Galego.
Pero esta pequeña localidad también posee un modesto patrimonio que no deja indiferentes a sus visitantes. Para muestra, la iglesia de San Pelayo de Sabugueira, un templo edificado en el siglo diecinueve que se distingue por su tragaluz semicircular y otros elementos clasicistas.