Motivos para hacer una escapada turística a Vigo
Vigo, considerada la mayor ciudad de Galicia, es también la más visitada del territorio después de Santiago de Compostela. Un referente cultural y artístico con un pasado marinero que se degusta en sus mariscadas y una naturaleza exuberante que sostiene su oferta de actividades ecoturísticas. No es extraño que medio millón de personas aproximadamente elijan como destino Vigo para sus vacaciones.
Un motivo de su éxito turístico reside en la variedad de playas urbanas y semiurbanas que pueden disfrutarse en plena ciudad, sin necesidad de desplazarse hasta la vecina Oia o Cangas de Morrazo. Arenales como Bouzas, Samil, O Vao, Tombo do Gato y Carril permiten darse un chapuzón y broncearse unas horas a un tiro de piedra del centro de Vigo.
Otro argumento para hacer una escapada a la ‘ciudad olívica’ es su reputación gastronómica, pues no pocos la consideran la «capital» gallega del marisco. Al pasear por su Casco Vello, y más específicamente por el barrio de O Berbés, se comprueba de primera mano la calidad de sus pescados y mariscos. Las mejores ostras pueden degustarse en la Rúa Pescadería.
Nueva York tendrá su Central Park, pero Vigo posee todo un monte en su corazón urbano. O Castro se eleva ochenta metros sobre el nivel del mar, y su falda está surcada por multitud de sendas y caminos, idóneos para hacer trekking, ciclismo y otros deportes al aire libre.
Con razón, el turismo de naturaleza brilla con intensidad en el municipio vigués, y si desplazarse unos pocos kilómetros del centro urbano no supone un problema, el abanico de posibilidades se amplía: el Monte da Guía, la Senda do Lagares, el Monte Alba, etcétera.
Vigo tampoco falta a su cita con el arte y la cultura. Los entusiastas de la pintura o la escultura moderna deben subrayar, en su itinerario, el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO) y la Casa de las Artes de la Fundación Laxeiro.